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La importancia de jugar y el Derecho al Juego

 


Con motivo de celebrarse “La semana del juego”, una iniciativa creada por la “Coalición del Derecho a Jugar” en celebración del 28 de mayo Día Internacional del Juego. Conversamos con Virna Vera su fundadora.

Cuando veo a mis hijos jugar, siempre me viene a la memoria mis momentos más felices jugando. Regreso a los platitos con comida imaginaria y a las escondidas,  juego que luego por iniciativa de mi papi, evolucionó al “monstruo de la laguna negra”, en plena época de apagones y terrorismo, escenario horrible pero que un grupo de niños entre 7 y 12 años ( mis hermanos mis vecinos y yo) no desaprovechamos, convirtiéndose en el juego más entrañable y el que todos recordamos. Hoy nuestro hijos viven otros tiempos, quizás económicamente mejores, socialmente menos convulsionados, pero igual de peligrosos. ¿Son otros tiempos?¿Ha cambiado el juego?¿ Han cambiado los niños?

“El juego es un satisfactor de diversas necesidades humanas, un derecho universal que no discrimina raza ni condición social, el niño de un barrio más acomodado juega igual que el niño de un barrio más pobre, ambos se ponen gorros u ollas en la cabeza, para nosotros esos son conectores sociales” nos responde Virna Vera, Coordinadora General de la Coalición por el Derecho a Jugar, un colectivo formado por varias agrupaciones relacionadas al arte, la educación y el medio ambiente, que buscan revalorar este derecho y posicionarlo por medio de actividades que lo promocionen y fortalezcan, sobretodo en los espacios públicos.

La infancia es atendida con programas sociales donde se resuelven problemas urgentes como la desnutrición y el abandono, sin embargo lo que nos señala Virna es que por medio del sano esparcimiento y el juego podemos brindar una fuente de soluciones, ver al niño en positivo y tener una agenda que no excluya a nadie. “Una infancia ligada  y con acceso al juego podría traer mejoras en la salud, mejorar las operaciones mentales, disminuir las psicopatías, disminuir las capacidades de criminalidad, mejoran las relaciones familiares y  un sinfín de posibilidades que nos hacen luchar por este Derecho” agrega con entusiasmo.

El sentido de la palabra juego ha cambiado en los años, en estos tiempos modernos y rápidos, jugar es sinónimo de perder el tiempo, de no hacer nada, de no tomarse las cosas en serio.  Virna nos señala:  “A nosotros,  nos rebela que se vulnere este derecho como si fuera algo natural, por ejemplo, cuando en las escuelas se castiga quitándoles el recreo a los niños. El juego y el tiempo del recreo es una necesidad  biológica, y castigar recortando el recreo podría hasta  ser comparado con una tortura psicológica”.

Además de la llegada de la televisión por cable, el internet  y  los videojuegos, han logrado que las preferencias y los juegos cambien. Juegos de nuestra infancia son prácticamente inexistentes en el mundo infantil de hoy. Y muchos recurren a los videojuegos para mantener a los niños quietos y entretenidos. “Los videojuegos en si no son malos, lo que pasa es que no ejercitan íntegramente al niño, solo la parte mental y todo debe ser compensado. Algunos videojuegos permiten la autocomplacencia, donde avanzo yo, gano puntos yo; es bueno que  el chico pueda frustrarse, en buena onda claro, no siempre va a ganar, siempre va a competir con otros y alguno será más fuerte, es importante además el contacto físico, la confianza, la negociación, ser pares, esta conexión e interpretación con la realidad no te la proporcionan los videojuegos. Un niño que juega es optimista, es un niño que puede reinterpretar su realidad, procesarla y conocerla; y  si el niño juega acompañado o supervisado por un adulto que lo orienta y anima con amor, sabrá distinguir perfectamente la realidad de la ficción y podrá jugar por ejemplo a los superhéroes y no se va a tirar por la ventana” Nos aclara Virna.

“La Coalición tiene un interés especial en promover los espacios públicos de recreación, revalorar el protagonismo del niño como dueño del parque, donde no sólo se hagan columpios para  llenar espacios vacios y que al cabo del tiempo y el deterioro se convierten en un peligro para la salud pública debido a que se oxidan, sino más bien espacios vivos que puedan ser utilizados por todos. Por ejemplo pedir que hayan zonas que se reserven al gateo porque nos interesa mostrar el efecto positivo que esto tiene” nos cuenta con entusiasmo Virna. También organizan festivales de trompo, cometa y anualmente la Feria Capachún para que todos los que quieran jueguen a sus anchas.

Finalmente es imprescindible que los adultos estemos atentos a los juegos de nuestros hijos (niños y adolescentes) ya que a partir de este podemos descubrir su universo interior, “un niño que no juega es un niño de deprimido.” Nos señala Virna. A lo mejor un niño que sale al recreo como un bólido, atropellando a todos puede ser un niño que todo el tiempo esta contenido sin poder canalizar toda esa energía que lo  gobierna. Los adultos debemos estar atentos y conectar con nuestro niño interior para poder entender mejor este universo; olvidando y dejando de lado los ¿para qué? propios de esta sociedad consumista. “Cuando el adulto juega tiene un fin, cuando el niño juega lo hace por placer sin esperar ganar algo” (Dimensión Psicológica del Juego -Dr. Pere Lavega Burgués).

Así que ya saben si queremos niños sanos y equilibrados lo único que nos queda es saber abrir la puerta para jugar.

Virna Vera, es Asistenta Social con especialidad en Lúdica además es miembro fundadora de la Coalición por el Derecho a Jugar.

Cómo inculcar buenos hábitos de estudios en nuestros hijos

 

Esta es una época en la que todos andamos apurados. El tiempo es justo para realizar las actividades del trabajo y las personales, sin embargo siempre tenemos que darnos un espacio para no descuidar nuestras funciones de padres. Luego del trabajo o en las tardes o noches es necesario reservar un espacio para ayudar a nuestros hijos en las labores escolares. Sin embargo a veces la ausencia de ciertas normas nos hace más difícil cumplir esta función. No siempre los chicos tienen disposición ¿Qué hago para cambiar esta situación?¿Cómo puedo inculcar bueno hábitos de estudio? Con ayuda de la psicoterapeuta Ana Isabel Vega, aquí les dejamos unas pautas y sugerencias para que nuestra labor sea más sencilla y efectiva.

1: Es importante que se establezca un espacio de tiempo destinado para el estudio en casa. Si tu hijo llega del colegio, debe tener en mente respetar el acuerdo y dedicarse una o dos horas a lo académico como norma básica.

2: Si son pequeños, dentro del espacio deben estar acompañados por algún tutor, puede ser algún familiar cercano o puede ser un profesional contratado, (en caso de que ninguno de los padres puedas estar), que pueda orientarlos, los escuche e interaccione con ellos, para que dentro de poco ellos mismos se organicen con facilidad.

3: El ambiente de la casa destinado para estudiar debe ser un lugar tranquilo, donde no haya bulla. Todo debe estar limpio y ordenado, los útiles a la mano para que el niño no se levante a cada momento e interrumpa su concentración.
Tenemos que tomar en cuenta que debe ser un sitio con iluminación y ventilación adecuadas.

4: Hay que ordenarse. Empezar por los temas más difíciles es una buena opción para luego finalizar en los más sencillos. Si sucediera lo contrario, el niño se podría aburrir e inmediatamente se retirará y dejará inconclusos sus deberes.

5: Finalmente es sumamente importante premiarlos al lograr determinada tarea, también pregúntales cómo se sintieron, qué tal estuvo y generar un refuerzo positivo. “Me encanta saber que puedes hacerlo solo. Si está acompañado “Lo hiciste muy bien y yo sólo te apoyé un poquito”.

Más información:
Lic. Ana Isabel Vega Delgado
Psicóloga-Psicoterapeuta
Teléfono: 992360542
E-mail: aisabelvega7@gmail.com

Cómo explicarles a los niños acerca de los desastres naturales

Hablar de desastres naturales siempre va a generar una atmósfera tensa. Los niños no son ajenos a estos sucesos y es fundamental enseñarles a protegerse de una situación de emergencia. Son una población vulnerable pero con una alta capacidad para absorber todos los conocimientos que pongamos a su alcance y el hecho de ponerlos en práctica podría salvar su vida y hasta la de sus familiares.

Frente a una situación de emergencia y la cobertura en los medios, no es raro que nuestros niños se alarmen y les invadan dudas que debemos resolver con astucia. Ponemos a su alcance unos tips para contrarrestar su preocupación de una manera práctica e inteligente, para ello conversamos con Ana Isabel Vega Delgado, psicoterapeuta que nos dio algunos alcances sobre cómo manejar situaciones de alarma frente a los desastres naturales.

Si nuestro niño tiene de 0 a 2 años son determinantes las emociones que manifestemos los padres ante la circunstancia de peligro. Debemos concentrarnos en mantenernos calmados, en mostrar actitudes positivas que se reflejarán en nuestra mirada, en nuestros gestos y movimientos. A esa edad, a pesar que no parezca, nuestros niños leen nuestras emociones y las perciben perfectamente.Si estamos con un niño que bordea los 4 o 5 años hay que mantener la misma actitud positiva y agregar a ello una explicación simple, no excederse en argumentos. Por ejemplo si por medidas de seguridad debemos trasladarnos a la casa de un pariente para estar más seguros debemos decirles por ejemplo “Hijito, el clima está cambiando, para estar tranquilos hoy vamos a dormir en casa de tu tía”. O si queremos preparar una mochila con víveres o enseres necesarios que nos ayudarán en una situación de emergencia, podríamos expresarnos así “Que te parece si hoy ponemos en una mochila algunas botellas con agua y linternas para estar listos”. Los niños en edad preescolar, al igual que un adulto, pueden asustarse mucho. Es responsabilidad de los padres darles un adecuado soporte emocional para que el miedo no los invada.
Si queremos prepararlos para que salgan bien librados de alguna situación de caos en el colegio, es de suma importancia hacer ensayos de evacuación en casa y entrenarlos para diferentes circunstancias como ¿Qué harías si tu amiguito llora? ¿Cómo podrías ayudar si tu amiguita se asusta? Dándoles pautas sobre cómo responder a estas interrogantes. Es elemental que los padres conversen con los maestros sobre las diferentes reacciones de los niños para tenerlas en cuenta y conversarlo en casa.

Con apoyo de:
Ana Isabel Vera Delgado
Psicóloga-Psicoterapeuta

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